martes, 16 de abril de 2019

Navegando el alto Paraguay

El Aquidabán.
Un barco de río,
Más de 30 destinos que esperan paciente su llegada,
Cientos de historias en cada persona,
Y un flujo de vida constante en cada rincón.

Un barco que transporta alimentos a los lugares más recónditos,
Encomiendas de ahorros temporales,
Familiares que viven lejos,
Chanchos, morenitas, muebles, motos, chipá y sacos de harina.
Idas y vueltas vendiendo sustento,
tripulantes que hacen de su casa el río y de su rutina,
atardeceres duplicados por sus intensos reflejos pintados en la orilla.

Lenguas se entrecruzan,
amistades de trayectos,
Conversaciones y silencios envueltos de un húmedo bochorno saciado de tererés helados,
Derritiéndose conforme el barco avanza en su rumbo.

Un barco que navega con su puntualidad relajada pero con llegada segura,
Indígenas intercambian peces por dinero, y dinero por frutas y productos primarios,
Niños que viven la aventura de adultos que van y vienen con su super-vivencia.

La gran vivencia de crear normalidad ante noches de pasillo y pasos,
Pescadores de ventanilla en los urinarios,
Aguardiente y música en la proa del barco,
Creencias chamánicas con matices católicos,
Lavabos multiusos,
Basureros inconscientes por la borda,
Conocidos desconocidos,
Sombras improvisadas,
Soles espléndidos,
Luna y reflejos,
Aves de atardecer,
Guaraní y jacarés,
Vendedores ambulantes que aprovechan por instantes la pasarela que recibe y despide pasajeros,
Noches prontas y despertares tardíos,
Incansables horas de hamacas y banquito,
Cantina a todo gas,
Cerveza y heladeras,
Brisa frescas dando tregua.

Algún que otro llanto,
Carcajadas ebrias,
Y suspiros agotados.
Familias,
Amigos,
Compañeros y solitarios,
Todo sucede en el mismo espacio,
Al mismo tiempo,
Todo sucede de una original y exclusiva
Forma diferente.

Un solo barco de río,
Y miles de historias sucediendo aquí y en cualquier lugar del mundo.

[Texto:Laura]

viernes, 1 de marzo de 2019

Infinitas posibilidades




Viajar es conocer lugares inimaginables.

Viajar es perderse entre paisajes.

Viajar es dentro y fuera de mi.

Viajar es mirar ojos llenos de historias.

Viajar es comer, probar, saborear diferente.

Viajar es escuchar vidas.

Viajar es transmitir impulsos.

Viajar es dar y recibir.

Viajar es tropezar, equivocarse, perderse.

Viajar es resolver, desarrollar, encontrarse.

Viajar es salir de lo cotidiano, de la seguridad ilusoria.

Viajar es fortaleza y crecimiento.

Viajar es aprender, reinventarse.

Viajar es conectar con la verdadera humanidad humilde de quien dá

Viajar es amar lo desconocido.

Viajar es improvisar, flexibilizar.

Viajar es derrumbar pilares, deconstruir creencias.

Viajar es apreciar todo lo que creé cuando no viajaba.

Viajar es añorar, echar de menos.

Viajar es llanto y carcajada.

Viajar es un mundo de infinitas posibilidades. 



 [Texto: Laura]

31 días en ruta


Un mes desde que subimos a ese avión con destino a Buenos Aires.
Ese avión que abría la puerta a la realización de un viaje que tantas veces hemos proyectado, imaginado y soñado despiertas.Un viaje a la América del Sur, a la naturaleza salvaje y agreste, un viaje hacia nuestro interior.
Hace un mes que pusimos los pies en ruta y como dicen aquí "andamos paseando".

Un mes para empezar a ver con la mirada más clara que la realización de un sueño no es más que ponerse en marcha.
Reencuentros con nuestro interior en los que surgen miedos, resistencias e inseguridades de la mano de alegrías simples, una serenidad desbordante y un fluir acorde al ritmo natural.
31 días en los que ya hemos podido saborear la deliciosa compañía de personas con grandes corazones donde nos han ofrecido todo y abrazado como parte de su familia.
Una humildad grandiosa que nos muestra la verdadera esencia de ser humanos y una naturaleza majestuosa que nos deja sin aliento por su belleza única.
Celebrando el cumple mes en ruta hacia el "Fin del Mundo" (Ushuaia).

Pd: escrito desde la gasolinera YPF (nuestra red wifi de confianza).


[Texto: Laura]